odio lo que odio
rabio como rabio

Armando Uribe







te voy a decir lo que más odio
y te lo voy a decir despacio y detenidamente
para que apenas lo puedan oir los pichones blancos
que a esta hora deberían estar durmiendo:


YO ME ODIO MÁS QUE A MÍ MISMO

odio Perú, odio no ser Pedro Pablo Kuczynski y tener su edad para aceptarlo/ odio Bolivia y sus interminables ataques diplomáticos en contra de Chile/ odio Argentina por ser cuna de cuervos y dónde está Santiago Maldonado/ odio latinoamérica completa/ odio mi patria los domingos al amanecer cuando me lastima la higuera en donde vivo/ odio ser como soy/ estar lleno de pulgas pero irme al fregadero oliendo Yves Saint Laurent edición gay/ odio España odio Barcelona por no haber estado allí para saltar las trampas/ odio a ISIS/ a INRI/ odio el patio demente de la borrachera/ tu voz de silbato o de contraste diciendo que habías vuelto de tus antepasados/ odio mi piel sin escamas pero repleta de buzos fantasmales/ odio los gatos por amarlos tanto/ a Cortázar lo odio por no haber escrito Rayuela pero sí un mapa de los bares y las calles que hay en Francia/ odio el folclor amarillento de los porros/ la periferia de la volada/ odio los lugares que no son paisaje/ odio que se haya muerto Bolaño/ odio tantas cosas/ jamás he odiado
odio al hombre que le tiende la mano a una mujer/ odio la mujer que le corta las manos/ odio dormir y despertar en un charco de sueños y buenas costumbres/ odio haber acabado el poemario y que me hayan salido púas por alambres
odio el mes que viene
odio la navidad
      amo
      amo lo que odio pues así me vivo el día a día
      no tengo otra forma de ser que odiando lo que amo

amo evitar el accidente/ amo la garrapata que muerde y no es amapola/ amo el olor a caca en los hospitales/ la cirugía de los karmas/ el supermercado de las tentaciones tanto lo odio/ la masacre militar en décadas de sangre y pataleo/ los muebles/ odio que le cortaran las manos a Víctor Jara y odio que Violeta se haya suicidado/ odio la presión de amar lo que se odia/ odio la pasión debajo de los párpados lanzando una moneda al tranque/ amo el insomnio inmoral y atormentado que hay en el odio/ amo el manotazo/ amo el amor de los demás/ las pulseras bajo el agua/ la tibia recepción en los funerales/ el ámbito polar cuánto lo amo/ la astucia/ el himen de las tres de la mañana/ te odio como flor dentro del piano/ amo
amo la falsa truculencia
de los animales escribiendo poesía

la frustración

pedir tres deseos
y dos disculpas

sabes qué es dormir en una casa sin techo/ pero sin techo y no de metáfora, man?/ sin techo/ palos por vigas/ un frío de mierda en las trenzas del asfalto/ el de la noche/ el de los grifos abiertos por falta de goma/ odio eso/ el calzón floreado de la vecina/ la guitarra abierta para cagar sin fe sin un país sin la mochila sabes de eso?

odio el falso ego que te vas a morir mil veces y yo ninguna
(moriré como polilla)
(y aún así seguiré viviendo varios siglos más)

odio colgar fotos en una entrada de blog pero el blog es mío y tú tiempo se acaba
amo el cabalgar de las arañas cuando odio
la simetría escandalosa de un orgasmo dentro del baño
odio el clamor de los poetas que se han puesto serios de repente
ahora hablan de amor y de montañas y yo lo odio en el amor odiado
el que me importe una verga todo todo y todo lo maldigo porque estoy contento/ me siento bien/ hago lo que me da la real gana/ me asusto con menos distancia/ con menos frecuencia/ militarizo la bandera blanca de tu paz y volverán las oscuras golondrinas y las reconchas de sus madres/ un cogollo?, no/ no quiero un trip pues me pasan cosas sísmicas cuando fumo/ veo a dios/ siempre lo veo/ de diablo se traviste el hombre y me salva/ me viene a buscar cuando lo llamo/ me salvó tres veces y a ti una/ somos amigos/ sin dios ni ley/ con dios en la lepra y la solapa
y el techo
la abertura carnal de una guarida enferma/ tengo tantas medicinas como calvicie quizás tu coño
y mi casa/ la de las flores/ la del arroz sin matrimonio/ sin techo ni cielo ni tejado/ así tal cual me lanzó mi vieja al mundo:
mirando el firmamento

después el plástico/ las interminables bolsas de basura para contradecir la lluvia/ el Clonazepam santo amuleto que me aguantaste el caer/ la bulla y este poema de
no alcanzar la fruta de tu agria cosecha
porque sembraste un niño roto
en la parálisis del miedo
y yo/ loca
me reí del miedo
detrás de un kiosco muerto de pánico
                                 tejí una bufanda 
                                        y era horca

que odiaba
amaba y me vestía después de amarte/ odiado
hey/ amando con subtítulos
en vez de follarte a costalazos contra los espejos
para así poder elegirte presidenta de mi brutal cuento de Peter Pan
pero después del sacudón
me quedaba igual que los jarrones
detenido
prácticamente zurdo
y te manché el cabello

era sólo saber actuar
en el cívico relinchar de dos cuerpos recién odiados
tal como lo hacen algunas primaveras
y algunos escenarios
y alguna que otra santa y puta
no sé/ derramar una sequía de culebras dentro de ti
antes de todo/ antes de los peces
de tu hormigón de cera tus paredes son de cera
y de recordar los paseos por el campo
sobre la tragedia de una cachetada
que era mi aliento de crin hedionda
en tu cochina salvación,
y me huiste 

me exiliaste al cotorreo 

que odiaba y que odio
nadie es perfecto con las luces encendidas
y la baba
la baba que te adormece el tronco
y la boca
te la adormece
te recuestas en la cama
miras tus libros y son tentáculos/ soñaste en manicomios
pusiste todos los huevos escondiendo antes las canastas
y bambina/ te salió un orzuelo en la mejilla
deambulaste una novena completa haciendo ejercicios de mortificación 
reptando por la ruta 68
camino a Valparaíso 

no somos infieles
somos asesinos

radicalmente odio que la psiquiatra después de un año me haya cambiado el diagnóstico/ y la amo por eso mismo/ odio tanto amor degollado entre cuatro paredes/ una cama/ tres disparos/ muchas toallas entre miles de colillas en el suelo yo no fumo o sea fumo pero jamás fornicando/ odio ser alma de puta y enredarme los domingos con las monjas/ el telar sin arpillera/ odio no saber cómo masticar esta hemorragia/ la privatización ecuménica del caos/ los cuerpos blindados contra el embarazo/ amo escribir sin tiempos gramaticales y con la ortografía de los perros/ odio la fábula y la enumeración/ odio llorar en luna llena/ amo el perdón como elegía
porque


yo amo
y odio
cuando
te amo