tomo tranquilizantes para dormir y evitar el atropello









lo más probable
es que a esta hora
estés durmiendo
o jugando con tus mandíbulas
o doblándote los dedos para hacerte sonar
los huesos
como tu día a día
más genial

un chasquido de anfetas y narices
soportando el chapuzón 
y mi aguacero

o tal vez te estés preguntando/ fijador en el cabello
qué condón habrás de usar
esta noche cuando te cojas al miedo
por respeto a eso que se desprende del amor
y no embaraza

o en una de esas
no estás haciendo nada que valga la pena
                        todo siempre vale tu pena
pero eso es otro cuento/ digo que puede que no estés en nada
                        casi una espora de aire
                        engordando su esqueleto

sea lo que sea
la verdad me importa una raja lo que estén haciendo los otros
lo que es yo
me ocupo en otra cosa,
me pregunto/ y lo hago con toda la seriedad del mundo
qué ocurrirá
cuando los poetas de verdad
despierten de una vez por todas
y salgan a las calles
ufanos/ llenos de coraje en los bolsillos
desempolvándose la muerte de sus bocas
y arrojando gusanos por saliva te digan
(mirándote fijamente a los ojos)
que tu pecado/ ese que confiabas no se te iba a imputar nunca por estar prescrito
te esperará por siempre ardiendo
en los colgajos pendientes de tu mala suerte
y lo amplio será lo estrecho/ lo dulce será tu amargo
                       cuando se acaben las palabras bonitas
                                                    y empiecen las feas

ese día
te juro
se pondrá a llover

(ella suele ver dos personas que mienten cada jueves cuando se miran al espejo)


hombre/ pregúntate
qué pasará cuando los reales poetas
los que se visten de basura
y de su hambre analfabeta amasan por las mañanas tu sarcástico pan,
qué va a pasar dios mío responderme qué mierda va a pasar
cuando queramos beber la última llamada telefónica
desde un griterío atormentado en las encías
y no se escuche nada

porque bebiste aguardiente presa del pánico
y eso no se hace/ belleza


lo que se lleva ahora
es desembarcar el trauma
encima de un sofá
repleto de pulgas
arañas
y mágicas ofertas que te harán cada vez más pobre
y marginal

vamos,
sigue durmiendo

que yo haré lo mismo a ver si de una puta vez despierto 





*darás testimonio en un paupérrimo silencio todo cagado por palomas y en un blues de medianoche te prometo volverás a ser libre 

pero no inmortal